Belleza geométrica en la Alhambra

2019-06-08

Kate The Traveller

La vivienda como un hombre, de acuerdo con la fé árabe, debe ser modesta desde el exterior, mientras que dentro debe esconder la belleza y la riqueza del espíritu.

 

Esperando en la cola para acceder a los palacios Nazaríes por primera vez, es difícil adivinar el esplendor y la riqueza de la decoración dentro del edificio. La vivienda como un hombre, de acuerdo con la fé árabe, debe ser modesta desde el exterior, mientras que dentro debe esconder la belleza y la riqueza del espíritu. Recuerdo mi primera visita al castillo de la Alhambra, cuando las decoraciones ornamentales me deslumbraron y no pude concentrarme en nada. De acuerdo con el plan de excursión guiada en el cual participaba, seguí un ritmo que era inadecuado para una contemplación más profunda del lujo que me rodeaba. Me interesaba más la historia del lugar y el enorme tamaño del complejo del palacio y sus jardines, que los sofisticados detalles de las decoraciones en las paredes y bóvedas. La segunda vez que viajé a Granada, ya con toda tranquilidad, tenía todo el día disponible para visitar este enorme complejo y tuve la oportunidad de observar de cerca estos maravillosos detalles.

Al Andalus era un vasto territorio musulmán en la península ibérica.

 

La ciudad de Granada, que rodea la colina de la Alhambra, parece haber sido construida a propósito, para admirar este pintoresco monumento. Sin embargo, los inicios de la ciudad se remontan lejos de la construcción de este palacio árabe, apreciado al día de hoy en todo el mundo. Los primeros asentamientos de las tribus ibéricas surgieron aquí antes de nuestra era. Conquistada por los Romanos, pasando después al dominio visigodo, Granada no se distinguió en la historia por nada especial. Solo la invasión musulmana de la Península Ibérica en 711, cambió su rostro común para siempre. Décadas más tarde, un destacamento rezagado del ejército musulmán, procedente de Damasco, que había intervenido en la conquista de la Península Ibérica, se dirigió a Córdoba con la intención de reclamar el botín prometido por su participación, pero llegaron tarde, el reparto había concluido. El Califato cordobés les ofreció un lugar alejado y situado en las estribaciones de una alejada sierra. Los sirios no tuvieron más remedio que aceptar, pero no imaginaban en qué convertirían aquella decisión, tomada con tan poco entusiasmo, con el paso de los siglos. Al Andalus, un vasto territorio musulmán en la península ibérica estuvo plagado, de constantes conflictos de las grandes familias árabes, que provocaron frecuentes cambios de poder en los reinos individuales-taifas. En 1013, Granada cae bajo el dominio de la dinastía bereber ziríes y se convierte en un territorio políticamente independiente. Este es el comienzo de su período más notable, que culminó en los 250 años del gobierno de la dinastía nazarí. Fue ella quien construyó la magnífica Alhambra y, en 1492, se la entregó a los reyes católicos españoles, Isabel y Fernando, reconquistadores de la Península Ibérica.

La Alhambra es una ciudad dentro de la ciudad.

 

Al entrar a través de las enormes paredes del palacio, el bullicio de la ciudad moderna queda muy atrás, y dentro de complejo el tiempo se convierte en un concepto relativo. Hay todo lo que una ciudad debe contener, palacios, jardines, calles empedradas, fortalezas, murallas defensivas, y actualmente también un hotel con un restaurante y tiendas. Los Palacios Nazaríes son su edificio más atractivo. Consta de tres partes: Mexuar, Palacio de Comares y Palacio de los Leones. Mexuar, donde comienza el recorrido, corresponde a la parte semipública del palacio y se reservó para la solución de los asuntos estatales y la justicia. El palacio de Comares fue la residencia oficial del rey. El Palacio de los Leones era un área privada del palacio donde se situaba el harén. Esta es la única parte de la Alhambra en la que la entrada se verifica por control de horario. El billete a la Alhambra se compra de acuerdo con la disponibilidad horaria de los Palacios Nazaríes. Teniendo la hora de entrada al palacio indicada en el billete, por ejemplo, las 2 de la tarde, es necesario ponerse unos minutos antes de la hora establecida, en una cola especial junto al edificio Nazaríes. Después de cruzar los umbrales del conjunto palaciego, podemos permanecer en él todo el tiempo que queramos, aunque el recorrido se suele hacer en menos de una hora.

La geometría es la base del arte árabe.

 

La Alhambra fue construida a mediados del siglo XIII. Este es el período de la Plena Edad Media en Europa. También es la época del período cálido medieval – un periodo de clima extraordinariamente caluroso en la región del Atlántico norte que duro de alrededor 800 hasta 1300. En estas temperaturas más cálidas, la población en Europa estaba creciendo, la tierra producía cosechas abundantes y el comercio estaba floreciendo. Numerosas cruzadas a Tierra Santa traen al norte de Francia, un conocimiento hasta ahora desconocido en Europa, las edificaciones de las grandes catedrales góticas. La Alhambra se crea al mismo tiempo que las iglesias góticas. ¿Es esta geometría inusual, un conocimiento extraído de la sagrada simetría de la filosofía árabe? La geometría avanzada es la base en la construcción de Alhambra, así como sus elementos decorativos sofisticados: arabescos, frisos, motivos de yeso, bóvedas y patrones. Entre ellos todos, los mosaicos en la Alhambra son los más intrigantes. Aunque los mosaicos pueden identificarse entre los artefactos creados por el hombre en casi todas las culturas, pasadas o presentes, nadie los ha diseñado y usado con tanta habilidad, conocimiento y sofisticación como los artesanos y artistas que trabajaron en el mundo islámico. La clave para entender este fenómeno es la geometría. Hay varias razones por las cuales la geometría ha jugado un papel importante en el mundo islámico. En primer lugar, las formas geométricas, los patrones y las configuraciones proporcionaron el nivel deseado de abstracción. El islam es una religión no figurativa, y sus teólogos han elegido la geometría como un medio para transmitir la imagen de Dios. Segundo, la geometría era vista como una fuerza capaz de unir dominios seculares y religiosos. Finalmente, el conocimiento complejo de las propiedades de los objetos geométricos, como círculos y líneas, y las habilidades avanzadas de computación se han vuelto indispensables para el desarrollo de la astronomía. Se utilizaron observaciones astronómicas precisas para producir almanaques y calendarios, para medir el tiempo y como herramienta de navegación (en mar y tierra, especialmente en grandes desiertos).

El islam prohíbe la interpretación artística del mundo animado.

 

No veremos figuras humanas o animales en el arte árabe. Prevalecen sobre todo los elementos geométricos complicados, pero también son comunes los elementos vegetales y la escritura árabe, en forma de versos del Corán o la poesía. Estos intrincados adornos, por los cuales la Alhambra es tan famosa, están hechos principalmente de yeso, cerámica y madera. La selección de materiales para la decoración está destinada a atraer la atención del observador, hacia el proceso simbólico de transitoriedad e inestabilidad a lo largo del tiempo. El Mocárabe, característico de las regiones de la antigua Persia, es una decoración de bóvedas, ventanas y columnas, que se asemeja a las capas de estalactitas en cuevas. El único mosaico conservado en el palacio y la bóveda tallada en madera en el Patio de los Leones, son la culminación artística de la dinastía árabe Nazaríes. El elemento agua fue utilizado para la coronación artística, de las decoraciones hechas por el hombre. Las superficies sin movimiento de los estanques transparentes y fuentes íntimas, son un intento de casar el mundo material con el extrasensorial. Se supone que deben reflejar, como en el espejo, la imagen del mundo y del universo, a menudo invisible para nuestros ojos. El agua en la cultura árabe es el equivalente al proceso de purificación. Los estanques de agua y las fuentes árabes, a menudo con el motivo de cuatro canales de agua que salen del centro, simbolizan los cuatro ríos sagrados: el Éufrates, el Tigris, el Nilo y Amu-daría. Fluyen según el Corán en el primero de los siete paraísos, de acuerdo con las creencias árabes. No hay escasez de secretos en la Alhambra. Las esculturas de los leones en el Patio de los Leones, tienen inscripciones que se refieren a las tradiciones judías y al templo de Salomón en Jerusalén. El edificio en sí es un reloj solar, construido de tal manera que el sol ilumine las habitaciones según la hora del día. Toda la Alhambra es un mundo sutil de símbolos, metafísica y desvanecimiento. Sólido y fuertemente tallado desde el exterior, oculta en su interior un mundo refinado de épocas pasadas, delicado y duradero hasta hoy.

¿Por qué es tan especial la Alhambra?

 

La enormidad del complejo, así como el grado de conservación de sus elementos, es un fenómeno único en Europa. La compilación de condiciones meteorológicas y eventos fortuitos de la historia, causó un ligero daño al objeto desde el punto de vista del tiempo. La guerra de la independencia entre España y Francia fue un período en la historia de España, donde se produjo la mayor destrucción de su patrimonio artístico. A pesar de los muchos robos realizados por el ejército francés, los generales estacionados en la Alhambra apreciaron el valor del lugar y se ocuparon de él. El ejército francés reconstruyó muchos edificios en ruinas dentro del complejo palaciego, cultivando sus vastos jardines mejor que los propios españoles unos siglos antes. Después de perder, la retirada de las tropas francesas fue acompañada por varias explosiones. Una de ella fue dirigida hacia los Palacios Nazaríes. Si no fuera por un soldado discapacitado, José García, quien heroicamente se lanzó hacia el hilo candente del proyectil, extinguiéndolo con su propio cuerpo, hoy no quedaría nada de conmociones dulces sobre el bello arte de la dinastía nazarí. Se ha confeccionado una placa de agradecimiento al héroe, que se puede admirar en el propio palacio hasta hoy. La protección del monumento después del cambio de poder del francés al español, dio como resultado trabajos de renovación y reconstrucción de muchos edificios destruidos. Hoy en día, todas las partes de la Alhambra están atentamente cuidadas, lo que permite viajar fácilmente con imaginación a los tiempos en que los árabes dominaban la Península Ibérica. Es un viaje mágico, al comienzo de lo que se ha olvidado, al arte árabe lleno de simbolismo místico, que se convirtió en una inspiración de artistas de la península y del mundo. La Alhambra es una de las muchas piezas del rompecabezas para entender la España contemporánea. España, que una vez fue un reino árabe.